Me marcho como las manecillas que tocan los segundos en el reloj Tan sutil como vuelve al mar la arena de la playa con cada onda Como se marchitan las secas lágrimas y en el frasco se pierde el aroma no usado Me voy como llegué: desnuda, banal, sin huella, sin signo ni astro Vacía fallezco, sin germen ni propósito sin losa que a otros aguarde Soy soplo diluido en un lapso
El tiempo atenúa las cosas Al menos así dicen Tu curiosidad, brío y alborozo Debieron aliarse con la parca Esa que, en un segundo, Trapichea con la vida Debería recordarte Al mirar a lo alto Pero la tierra traba Y no me sale
Es más llevadera la pena Pero hoy, hoy hace un año Se revuelven tus dichas Con la clandestinidad El punzante poniente Regresa en esta noche Tus alas de ángel se rompieron Olvido las cosas buenas vividas Y la mente, pérfida, Juega una mala pasada
En el último segundo Tus ojos de gema, fijos Los bracitos en torno a mi cuello Y alzo la mirada… veo las manos, Las manos ensangrentadas La ropa y las manos Llenas de tu sangre... Y clamo: "Pequeña y cómplice Manola, Regresa y retoza, Morito aún te espera"
Como un castillo de naipes Derribado en un momento Un soplo frío en la nuca En el corazón, una punzada Los fantasmas del ayer Recorren cada arteria Levantando una estela De escalofríos en la piel ¡Dolor, perverso dolor!
El miedo ronda y te cerca Te me haces frágil Quiero arroparte, protegerte Ser valiente para ti Decirte que te amo ¡Que eres tan bonita! Te quiero y me ahogo Al querer gritarlo ¡Dolor, perverso dolor!
Tú, generosa y vitalista, Siempre te entregas Haces fácil lo imposible Regalas cascabeles de risas ¡Ah, si supiera expulsar este demonio fuera de ti! Apartarte de la oscuridad Y que vuelva tu alegría ¡Dolor, perverso dolor!
Qué injusta es la vida Qué injusta lo es contigo Mi niña de ojos vivarachos Llena de inocencia y amor ¡Vete fuera, maldito! ¡Déjala ya de una vez! Tú y yo hicimos una promesa ¡Cúmplela, devuélvela su luz! ¡Dolor, perverso dolor!
"Nada se crea o se destruye, sólo se transforma... "
... La transformación más satisfactoria, la que he elegido más libremente, es la de intentar plasmar en un escrito mi sentir. Estos poemas íntimos ya escritos -y los que puedan llegar- son de una desvergonzada curiosa, aprendiza de mucho y maestra de poco... sin embargo, la vida no para de girar a mayor velocidad de lo que hubiera previsto y es difícil seguir su ritmo...
Nota de Curiosa: los textos están publicados sin corresponder en la mayoría de los casos con el orden de su creación.