
Esta soledad insondable de un alma quebrada
De hermética coraza con zozobra arrancada,
Fatua, dispuso su fervor al que hizo su dueño
Pagando en las negras noches con su infierno
Hilvanar en la mañana una pieza a otra pieza
Que aúne este corazón en una vana prueba
Días sombríos son la senda del afecto preso
Existencia sin aliento en un viaje sin término
Desgarrada, porosa armadura en la gran batalla
Inútil y frágil, sabe que arrastra una condena
El ansia de libertad, el anhelo, rompió el escudo
Que de hipócritas razones al amor quiso dar encierro
Sobra celo, de este aliento por su prudencia
Falta tu mano, ánimo sin hombro ni guarda
Hondo pesar, el hálito lanza su usual castigo
Desata del vacío de mis entrañas el tormento
Fantasma, caigo en el adobe frío, presa de la tristeza
Abatida, llevo mis manos al regazo feroz sin tu salva
Tiemblo: ¿por qué en cuerpo y espíritu en el amor confío?
¿Por qué sin ofrendas, se aferra, no muere, este encanto?